El avance en la aplicación del Código Unificado, cuyo objetivo es modernizar y armonizar las prácticas de gobierno corporativo en las sociedades españolas, ha marcado las tendencias sobre gobierno corporativo en 2007. En este sentido, diferentes estudios señalan que España se encuentra muy retrasada respecto a otros países en asuntos relacionadas con los procedimientos implantados para salvaguardar el comportamiento ético de las compañías y otros asuntos relacionados con el desempeño de los consejos de administración.
Sin embargo, continúa creciendo la importancia que los primeros ejecutivos otorgan a la gestión adecuada de las relaciones con los grupos de interés y, por lo tanto, la RSC. Los grupos de interés más influyentes son, según algunos estudios y por orden de importancia, los empleados y consumidores, aunque este orden podría invertirse en los próximos años.
Entre las principales implicaciones de la responsabilidad social corporativa para el gobierno corporativo se encuentran la protección de la reputación de las compañías, la supervisión de riesgos reputacionales y la salvaguarda de la integridad corporativa.