Este sector y el inmobiliario son las dos industrias que, en la actualidad y de acuerdo a la consulta realizada en el contexto de este estudio, gozan de una menor confianza social. Los principales retos a los que se enfrenta el sector son la integración de los inmigrantes, la búsqueda de avances en construcción sostenible, el incremento de la seguridad de los trabajadores, el estricto cumplimiento de la legislación vigente y, por supuesto, el precio de la vivienda.