Los principales desafíos y responsabilidades en el sector textil en materia de RSC continúan siendo: riesgos en la cadena de aprovisionamiento, impactos ambientales y usos y cánones estéticos. Por ello, numerosas compañías del sector se están sumando a iniciativas que promueven certificaciones que aseguran el cumplimiento de distintos estándares en relación con derechos humanos y laborales, mientras que otras están desarrollando planes para reducir el impacto ambiental que causan sus actividades.